El Encuentro nacional feminista.


Zacatecas México, Agosto 2011.

 

No tengamos miedo de ser feministas,

si somos feministas peleamos por un cambio

(Participación de una mujer indígena en el conversatorio de mujeres indígenas

29 de agosto del 2010)

 



La participación de mujeres indígenas en el Encuentro Nacional Feminista en Zacatecas 2011, fue impulsada por el comité organizador, en especial, por la participación directa de mujeres indígenas integrantes de la Alianza de Mujeres Indígenas de Centroamérica y México y diversas organizaciones civiles que han apoyado el proceso de fortalecimiento de las mujeres indígenas. El presente documento es una recapitulación de los diálogos realizados durante los días 27 y 28 de agosto del 2010. En esos días, los ejes de discusión fueron de suma importancias, de lo contrario no habría sido posible tener una vasta información acerca de las “Mujeres indígenas y el feminismo”, foro que se llevó a cabo en la Sala Rosario Castellanos por la Alianza de Mujeres indígenas coordinado por Guadalupe Martínez. Otro de los puntos abordados, fue referido acerca de la “Construcción de la Agenda de Mujeres Indígenas” donde nuevamente la Alianza de Mujeres Indígenas de Centro América y México y de la Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas tuvieron un papel importante, toda vez que se buscó encontrar puntos comunes de acción y demandas políticas de las mujeres indígenas.

¿Por qué estamos aquí?

Hacemos énfasis sobre este evento por ser el primer espacio a nivel nacional donde las luchas políticas de las mujeres de diversos orígenes, etnias, clases y preferencias sexuales conjuntamos nuestras demandas haciéndose visible por primera vez las mujeres indígenas que identifican abiertamente una parte de sus demandas afines a las luchas feministas.

            Para nosotras las mujeres indígenas es un momento crucial sobre todo por el contexto que vive nuestro país en el que la violencia por el narcotráfico y la militarización, la pobreza y el abandono son parte de nuestras vidas diarias. Es por ello que nuestro interés es traer a discusión sobre la situación en nuestras comunidades y hacer escuchar nuestra voz como cualquier mujer y ciudadana. Para nosotras es prioritario y necesario abordar temas comunes con las hermanas feministas a fin de que la lucha en conjunto haga la diferencia. Varias de las mujeres indígenas participantes reivindicamos el movimiento indígena como uno de los más fuertes históricamente y por esa fuerza y la disponibilidad del diálogo con y de otras actoras y actores, ponemos a la mesa para pensar los agravios a nuestros pueblos que el neoliberalismo rapaz ha implementado con la explotación de nuestros recursos, los asesinatos de los defensores de nuestros pueblos y defensoras de los derechos humanos como nuestra hermana Beatriz Trujillo Cariño y de todas las mujeres víctimas de la misoginia y feminicidio, pero sobre todo la total indiferencia de un Estado machista ante estos hechos, permitiendo el aumento cada vez de una violencia contra las mujeres.

            Participar en el ENF 2011, implica también saber acerca de los movimientos feministas muchas veces de corte occidental, pero que permite compartir saberes para la retroalimentación. También es un espacio para poner a la mesa situaciones concretas que viven nuestros pueblos como es el caso de San Juan Copala en Oaxaca donde los grupos paramilitares son generadores de una ola de violencia cada vez más acrecentados y que el gobierno aún no ha podido cumplir su papel; más que la implementación de grupos militares y policiacos. Y ¿nuestra autonomía?

            En este encuentro las mujeres indígenas partimos primero en reconocer al país como un Estado multicultural con una pluralidad de culturas y prácticas interculturales que albergan una serie de demandas específicas que parten desde las vivencias concretas y en diversos contextos. A pesar de la diversidad de situaciones entre las mujeres indígenas y no indígenas, las que se reivindica feministas o no; asumimos la peculiaridad y puntos de encuentro en torno a una problemática que nos afecta como mujeres, y tiene que ver con la violencia generalizada de género contra las mujeres como un problema verdaderamente denigrante para toda la sociedad y que sigue siendo uno de los factores que nos afecta a todas y todos, dado que ello implica el no respeto y promoción a nuestros derechos individuales y por tanto la falacia de la existencia de un estado de derecho. Sin embargo y a pesar de nuestras luchas al lado de las hermanas feministas, las mujeres indígenas seguimos identificando clara y paralelamente nuestras demandas colectivas en torno a los derechos colectivos, por tanto, nuestras exigencias y luchas se diversifican todas vez que nuestras posiciones están atravesadas con una serie de visiones y vivencias que necesariamente involucran la identidad colectiva sobre la memoria y las luchas que han dado nuestras ancestras y ancestros en una relación de gobierno colonial, racista y clasista.

            Bajo este tenor, nosotras las mujeres indígenas reivindicamos la lucha feminista en tanto lucha contra todo tipo de violencia y prácticas cotidianas que denigren la dignidad humana de las mujeres por sobre todo y de los varones, así como la apuesta feminista en la construcción y la generación de una sociedad más justa, incluyente y no racista en un Estado verdaderamente democrático, bajo la tesis de que si no hay autonomía y libre determinación de nuestras comunidades indígenas y la existencia de una constante violación a los derechos de todas y todos los mexicanos no habrá democracia y justicia no sólo en México, sino para México.

            Puntualizamos que el movimiento de las mujeres indígenas necesita crear alianzas, liderazgos y una agenda nacional de necesidades con perspectiva de género para la construcción de un movimiento feminista desde una mirada indígena con espacios propios para la discusión e incidencia en políticas públicas y en la toma de decisiones. Para nosotras es necesario rescatar la memoria de mujeres rebeldes como Bartolina Sisa de Bolivia y las mujeres zapatistas de México, porque la historia es la fuerza de las luchas.

Nuestras palabras y pensamientos en el encuentro nacional feminista.

Seguramente se han discutido en otros espacios sobre la democracia en México, pero democracia para nosotras queda claro que no son los votos y la elección del presidente de México, es por ello que seguimos discutiendo ¿Qué tipo de prácticas queremos las mujeres indígenas en el país y en nuestras comunidades? ¿Qué usos y costumbres el Estado mexicano y nuestras comunidades deben de adoptar para que no nos afecten como mujeres y como sociedad, en caso contrario, cuáles usos y costumbres se deben de analizar y que acciones debemos de tener frente a las malas prácticas?

            Partimos de que somos mujeres indígenas de México y somos parte de una comunidad indígena, por tanto debemos ser reconocidas como ciudadanas tanto al interior de nuestras comunidades y en todo el país.

            Ante el Estado Mexicano, enfatizamos que las mujeres somos sujetas de derechos y nos convertimos en grupos vulnerables toda vez que nuestros derechos colectivos e individuales no se nos respeta.

            Debemos de tener el derecho a decidir y elegir nuestros gobiernos tradicionales y pugnamos porque se implementen mecanismos que incluyan a las mujeres indígenas dentro de los sistemas normativos.

            Caminamos por la construcción del derecho a la paz y el desarrollo de los pueblos indígenas desde nuestra cosmovisión como mujeres indígenas para que se traduzca en el buen vivir, ello debe de implicar la generación dentro de las comunidades, estrategias contra la violencia de género e incluir dentro de los procesos de sanación, la parte espiritual.

¿Qué pensamos del movimiento Indígena y cómo participamos en él?

El Movimiento indígena es el resultado de una serie de atropellos a nuestra dignidad humana resultado de la conquista y dominio español, ello también ha creado espacios de resistencias que permite manifestar nuestra situación y exigir el respeto a nuestros derechos en todos los ámbitos. A pesar de ello, las mujeres seguimos considerando que nos han tenido relegadas en espacios “propios” para las mujeres pero también consideramos que con nuestra insistencia en la participación en otros espacios hemos avanzado paulatinamente con el apoyo en varios casos, de nuestros compañeros. Proponemos que se nos abra mayores espacios de diálogo, puesto que hasta ahora estamos vetadas en los espacios de medios de comunicación como la televisión.

           Queremos visibilizar la participación de las mujeres en los movimientos indígenas, consideramos que hemos sido una parte fundamental, por ejemplo en el movimiento zapatismo estuvimos apoyando en la resistencia y se fundó la Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas. En los estados como Oaxaca muchos municipios eligen sus autoridades por el sistema de usos y costumbres, en esos espacios aún falta mucho porque las mujeres se integren y tenga derechos de opinar y elegir y ser elegidas como autoridades.

            Nuestras demandas por mayor cobertura y calidad de atención a la salud para prevenir, atender y erradicar el cáncer cervicouterino, la salud materna-infantil y la salud sexual y reproductiva siguen siendo puntuales así como servicios públicos tan básicos como tener infraestructura para agua potable.

Nuestras voces también demandan que se haga justicia para las compañeras indígenas asesinadas y las víctimas del feminicidio a nivel nacional.

¿Por qué las mujeres no tenemos los mismos derechos que los hombres?

            El machismo es un mecanismo muy latente en nuestro país que se encuentra en todos lados, por ejemplo si una mujer logra sobresalir en un puesto, los hombres y en ocasiones mujeres también, la inhabilitan en su carrera laboral.

            Seguimos reclamando el 50 % de espacio en los puestos de decisiones públicas y dejar de ser el relleno para reunir el requisito de equidad de género y de las cuotas.

            Ante la ley se dice que somos iguales pero la realidad es distinta. Tenemos que incidir en que se nos tome en cuenta para acceder a todos los derechos, conocerlos y multiplicarlos.

¿Qué pensamos del feminismo?

Voces diversas de las participantes

           

            Los usos y costumbres sirven de argumento al gobierno para desatender la situación de las mujeres o decir que solo hay violencia intrafamiliar y desconocer la violencia institucional. Adjudican toda la responsabilidad a la cultura indígena, por eso debemos ver cómo lo abordamos.

            Para varias de las participantes el acercamiento al feminismo ha sido muy reciente y con este acercamiento lo toman como un arma importante en tanto objeto de transformación social para re-educar a los hombres y mujeres y demandar nuestros derechos.

            Hace unos años el decirse feminista era peyorativo ante la sociedad, que una era loca y enemiga de los hombres. En realidad es un desconocimiento de los que es ser feminista, la realidad es que nos preocupamos por el derecho de las demás mujeres al oponernos a la cultura patriarcal. Muchas veces hay hermandad en objetivos de lucha como los grupos ecologistas. Estas luchas transforman las relaciones de poder, se hermanan en la marginación y en la represión. La sensibilidad de las mujeres nos da para trabajar de manera solidaria. Ser feminista es un orgullo y un trabajo de mucho respeto.

            Fue un trabajo de reflexión asumirse feminista y atravesó la identidad de algunas participantes. Para unas es otra forma de entendernos, de mirarnos. Tiene que ver con el cuidado. Nos han educado en el maltrato y es justo eso, cómo pensar otras formas

            Somos las que hemos luchado para la disminución de la violencia hacia las mujeres. Hemos cambiado en nuestras casas con los hijos, porque sabemos que viene de nuestros antepasados pero ahora hay que educar de otra forma.

            Hay que trabajar en igualdad. El ser feminista no es como dicen en la comunidad de marimachas de juntarse con otra. Es luchar por otras mujeres, por otra educación, por sentir un orgasmo. Si eso es ser feminista me sumo. No se trata de pelearte con tu marido sino de trabajar.

            Hay una historia ya muy larga de encuentros y desencuentros entre feministas y movimientos de mujeres indígenas, porque a veces tiene que ver con las agendas. Las agendas que son construidas en espacios urbanos y eso a veces no son comprendidas. También en los espacios indígenas hay muchos prejuicios, se piensa que es libertinaje. También hay diferencias reales y hay que verlas. Esas diferencias no necesariamente tienen que generar conflictos. Qué entendemos por feminismo. No es una agenda rígida y las relaciones de subordinación hay que de-construirlas.

            El movimiento de las mujeres indígenas ya está. Hay que crear nuevos liderazgos. Crear una agenda con perspectiva de género, crear estrategias contra la violencia. El respeto a nuestro derecho a decidir. Promover el rescate y la dignificación de nuestros pueblos.

Es necesario construir un feminismo igualitario, con mirada indígena.

Conclusiones para la agenda de las Mujeres Indígenas.

Encuentro Nacional Feminista 2010.

 

Prevención y atención de la violencia.

    1. 1.Continuar la prevención, tratamiento y erradicación de la violencia hacia las mujeres indígenas, buscando una vida libre de violencia en nuestras comunidades Indígenas.
    2. 2.Impulsar el Observatorio de Violencia contra las Mujeres Indígenas.
  1. 3. Buscar la gestión y apoyo para el mecanismo documentación de la violencia contra las mujeres indígenas en los estados y la documentación desde los observatorios los feminicidios de las mujeres indígenas,

Participación política

    1. 4.Fortalecer la participación política de las mujeres indígenas.
    2. 5.Fortalecer e impulsar los nuevos liderazgos, a través de la creación de una Escuela de Formación Nacional de Liderazgo de Mujeres Indígenas.

Justicia.

    1. 6.Reformar la ley general de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia para incluir dentro de ella una perspectiva de diversidad cultural.
    2. 7.Revisión de los sistemas normativos de nuestros pueblos indígenas; sus alcances y limitaciones respecto a los derechos humanos de las mujeres.
  1. 8.Seguir apropiándonos las mujeres indígenas de los espacios de participación en los ámbitos: jurídico, político, económico, medio ambiente, territorio y recursos naturales.
    1. 9.Procuración de Justicia efectiva y expedita en casos de Mujeres Indígenas.

10. Capacitar con equidad de género a las autoridades comunitarias que se encargan de la impartición de justicia.

11. Formar y certificar a traductoras indígenas que intervengan en los procesos judiciales.

12. Seguridad y protección legal a defensoras de los derechos humanos de las mujeres.

13. No discriminación y violencia institucional a las mujeres indígenas en todos los niveles de gobierno e instituciones.

Salud

14. Formar y certificar a traductoras indígenas que intervengan en la atención a mujeres indígenas en las instituciones de salud pública.

15. Atención de calidad y calidez en las instituciones de salud.

16. Comenzar a debatir la postura de las mujeres indígenas ante el aborto y la diversidad sexual.

17. Creación de instituciones especializadas en la prevención y atención de la salud de la mujer, en las comunidades indígenas.

18. Rescatar, fortalecer y difundir los saberes de los pueblos indígenas, sobre la medicina tradicional.

Derechos Laborales

19. Dignificación, formalización y regulación jurídica del trabajo del hogar, ya que mayoritariamente este trabajo lo realizan nuestras hermanas indígenas.

Medios de Comunicación.

20. Difusión de los Derechos Humanos de las Mujeres Indígenas de acuerdo a los contextos culturales, en medios de comunicación.

21. Profesionalización de las mujeres indígenas en el manejo de las nuevas tecnologías de la información y comunicación.

Educación.

25. Fortalecer y eficientizar la educación en las comunidades indígenas, adecuándolas al contexto cultural, con perspectiva de género.

Medio Ambiente.

26. Proteger, conservar y respetar los recursos naturales de los pueblos indígenas.

27. Preservar y hacer respetar los saberes tradicionales de nuestros pueblos, sobre los recursos naturales.

28. Proteger y conservar las plantas y semillas nativas de los pueblos indígenas.[1]

Estados participantes: participaron 130 mujeres indígenas de los estados de Oaxaca, Guerrero, Nayarit, Baja california, Puebla, Guadalajara, Querétaro, Veracruz, Jalisco, Chihuahua, Yucatán, Colima, Estado de México, Distrito Federal, Tijuana, San Luis Potosí, Tlaxcala, Chiapas, Sinaloa y Michoacán.

Documento preparado por Liliana Vásquez Vargas [2]y Guadalupe Martínez Pérez[3]



[1] Los 28 puntos de agenda de Mujeres Indígenas fue elaborado por todas las mujeres indígenas participantes en el Encuentro Nacional Feminista.

[2] Liliana Vásquez Vargas, Mujer Ayuk de Tlahuiltoltepec, Oaxaca, Lic. En Antropología Social, actualmente en el Posgrado de Antropología de Genero, Escuela Nacional de Antropología e Historia, Comisión de Investigación de la Alianza de Mujeres Indígenas de Centro América y México.

[3] Guadalupe Martínez Pérez. Mujer Nahua de Hidalgo, Comité Organizador del Encuentro Nacional Feminista 2011, Lic. Derechos Humanos y Gestión de Paz, Universidad del Claustro de Sor Juana, Comité de la Alianza de Mujeres Indígenas de Centro América y México.

 

La participación de mujeres indígenas en el Encuentro Nacional Feminista en Zacatecas 2011, fue impulsada por el comité organizador, en especial, por la participación directa de mujeres indígenas integrantes de la Alianza de Mujeres Indígenas de Centroamérica y México y diversas organizaciones civiles que han apoyado el proceso de fortalecimiento de las mujeres indígenas. El presente documento es una recapitulación de los diálogos realizados durante los días 27 y 28 de agosto del 2010. En esos días, los ejes de discusión fueron de suma importancias, de lo contrario no habría sido posible tener una vasta información acerca de las “Mujeres indígenas y el feminismo”, foro que se llevó a cabo en la Sala Rosario Castellanos por la Alianza de Mujeres indígenas coordinado por Guadalupe Martínez. Otro de los puntos abordados, fue referido acerca de la “Construcción de la Agenda de Mujeres Indígenas” donde nuevamente la Alianza de Mujeres Indígenas de Centro América y México y de la Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas tuvieron un papel importante, toda vez que se buscó encontrar puntos comunes de acción y demandas políticas de las mujeres indígenas.